Mesas / la que llena la sala
Las reservas llegan online mientras estás cerrado. La sala se coloca sola según tu plano. Y cuando una mesa no confirma, el recordatorio pregunta por ti, así que una mesa en espera que se queda en silencio vuelve a estar disponible antes del servicio, no un cubierto vacío a las ocho.
Las mesas en espera reciben un solo mensaje. Algunas confirman, el resto se liberan, y cada cubierto que sueltan vuelve a estar disponible en el mismo minuto. Nadie descolgó el teléfono.
Cada canal llega a una sola agenda sobre un solo plano de sala, así una plaza nunca se vende dos veces.
En la sala
El formulario de la web, el teléfono, el cliente que llega sin reserva a la puerta y el habitual que te escribe directamente caen todos en el mismo libro, sobre el mismo plano de sala, de modo que nunca se venden dos mesas para el mismo hueco.
El libro es la pantalla de verdad con la que trabaja tu personal: cada reserva, cada turno, cada mesa de la sala, los cubiertos contados según llegan. Esto es Mesa Verde un sábado en directo.
Las reservas de mesa alimentan la misma cuenta de resultados que todo lo demás. Los cubiertos que serviste esta noche son ingresos en Finanzas por la mañana, y no los tecleaste.
Todas las apps, un acceso